Catedrales de Plasencia.
La última restauración o el esplendor interior.
Habiendo concluido las obras de consolidación de las catedrales después de un dilatado período comprendido entre los años 1978 y 2000, en el año 2002 fue encargado un nuevo proyecto de restauración. En este caso el proyecto ya no estaba orientado como los anteriores a la consolidación sino a una restauración integral en la que quedasen comprendidos todos los aspectos constructivos y ornamentales que constituyen el todo perceptible del monumento tanto en su interior como en el exterior.

Para abordar el nuevo proyecto se hizo un estudio pormenorizado de las Catedrales en el que se utilizaron todos los datos recogidos durante las intervenciones de los años anteriores así como otros nuevos ya orientados principalmente al tipo de restauración que se pretendía llevar a cabo.
Como consecuencia de estos estudios se concluyó que debido al estado que ofrecía el edificio sería difícil, si no imposible, abordar la restauración en los términos previstos en un principio contando con el monto presupuestario disponible. Por ello se decidió, salvo una actuación menor en las cubiertas de la Catedral Antigua, que la actuación se centrase casi íntegramente en el interior de la Catedral Nueva.
Esta actuación comprendería los paramentos interiores, bóvedas, ornamentación y estatuaria e incluiría asimismo una actuación menor en el pavimento. A todo este proyecto se le dio el nombre de “Restauración de las Fachadas Interiores de la Catedral Nueva de Plasencia” en el sentido de que serían éstas las que configurarían principalmente el nuevo espacio interior resultante de la actuación.
Para abordar el proyecto, ya acotado en extensión e intención, se estableció un método de análisis por el que se catalogaron todas las piezas del interior y se ordenaron siguiendo una sistemática que comprendía el posicionamiento dentro del espacio de actuación, el estado en que se encontraban en el momento de iniciar el proyecto, el procedimiento de actuación y el estado en que presumiblemente resultarían después de la actuación.

En este trabajo de sistematización se clasificaron unos seiscientos elementos que, como se indica anteriormente, comprendían todos aquellos inmuebles que conformaban el espacio interior de la Catedral Nueva.
En el año 2003 se finalizó el Proyecto de Restauración de las Fachadas Interiores de la Catedral Nueva que incidía en todos los elementos a tener en cuenta en un proyecto de estas características: se removerían las capas de suciedad, recuperación de cromatismos donde estos estuvieren o quedaran restos significativos y se fijarían para garantizar su permanencia.
Se había supuesto que los elementos dorados eran un cromatismo complementario y que ocuparía pequeñas zonas, pero al iniciarse los trabajos de restauración en detalle y gracias a la aproximación que facilitaba las plataformas de los andamios, se descubrió que, aparte de las previsibles zonas doradas en las claves, figuras, etc., este dorado se extendía a gran parte de las caras de los nervios de las bóvedas, que estaban dorados con pan de oro fino, así como el racimo de nervios que acababan en las basas de los pilares, que ahora se entendían como integradas en elementos completos constituyentes de toda la nervadura estructural del interior.
Los elementos básicos dorados eran: los nervios de las bóvedas y baquetones, claves, arcos y gran parte del frente del andén (pasillo elevado que discurre por los paramentos verticales a 16 metros de altura), todo ello acompañado por elementos de decoro y estatuaria que habría de conformar un gran espectáculo dorado armónico y coherente.
Para reforzar aún más el efecto del dorado se hacía combinar éste con un fondo azul que domina en parte las zonas altas o “celestiales” próximas a las ventanas a partir del andén que discurre inmediatamente por debajo de éstas.
La toma de conciencia sobre la necesidad de actuar de una manera decidida sobre el dorado de la catedral como elemento estructuralmente llevó a solicitar de la Dirección General de Arquitectura y Política de Vivienda el permiso para redactar un nuevo proyecto que comprendiese la inclusión del dorado como parte esencial para la completación de la restauración iniciada.

Obtenido el correspondiente beneplácito a pesar del elevado coste relativo que suponía, se redactó el Proyecto Reformado en el que, siguiendo el procedimiento empleado en el primer proyecto se amplió la catalogación de elementos a los afectados por la operación del dorado.
Hay que tener en cuenta que desde que el actual equipo de arquitectos se hizo cargo de la conservación y restauración de las Catedrales de Plasencia en 1978, nunca fue posible, salvo en casos muy puntuales, actuar en las fachadas de la misma, tanto en el exterior como en el interior por falta de presupuesto al tener que atender con el dinero disponible a otros problemas de mayor urgencia.
En el año 2001 se aprobó por el Ministerio de Fomento y con cargo al 1% cultural la cantidad de 2.000.000 € destinados precisamente a este fin, pues se consideraba que en ese momento el monumento se encontraba suficientemente consolidado y se podía comenzar a hacer inversiones que repercutiesen más directamente en la recuperación formal de la dignidad monumental del edificio
Posteriormente y en el transcurso de la obra, cuando se consideró la reposición de dorados, el Ministerio de la Vivienda aprobó un proyecto modificado por un valor aproximado de 1.000.000 € elevándose por tanto el presupuesto total a la cantidad de 3.000.000 €.
La anterior consideración era producto de la aplicación estricta del Plan Director de la Catedral aprobado en el año 1997 en el que se había previsto consolidar todas las fábricas antes de actuar sobre su superficie. Como consecuencia de ello se llevaron a cabo los Proyectos de Restauración Estructural de los años 1996 y 1997 que conferían al monumento la solidez necesaria para asegurar que no sería necesaria otra intervención de este tipo en los años venideros. El detalle de estas actuaciones es el siguiente:
Restauración Estructural – Etapa 1 (Septiembre 1996) – Sondeos, Inyecciones de cimentación y arqueología (Junta de Extremadura).
Restauración Estructural – Etapa 2 (Abril 1997) – Refuerzos estructurales en fachada oeste, fachada norte y torre (Ministerio de Fomento, Fondos 1% Cutural).

En cuanto a la recuperación del dorado de la Catedral, supone una operación de gran magnitud. En total el oro aplicado supone una superficie que supera los 2500m2. Se han utilizado unos 1000 paquetes de 20 librillos de 25 hojas de 8x8 cm.
La técnica de aplicación ha tenido que ser desarrollada a partir del estudio de los vestigios existentes. Diferentes pruebas han dado como resultado el método final de aplicación a base de:
Tratamiento de la piedra con silicato de etilo o resina acrílica “paraloid”.
Aplicación del aparejo.
Aplicación de una capa de goma laca.
Aplicación de una capa de “mixtión” hasta mordiente.
Colocación del oro.
Capa de protección de goma laca.
FUENTE: Cabildo de la Santa Iglesia Catedral de Plasencia. |